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Handstand: cómo ejecutarlo correctamente

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Hoy en día el handstand es una de las habilidades más difíles de lograr y de hacer correctamente. Requiere de mucho equilibrio, concentración y fuerza en la zona media, aunque para un gimnasta esta posición es el momento de descanso donde dicho instante el gimnasta puede respirar profundo y recuperar aire.

En la mayoría de los box y gimnasios, observamos que muchos atletas pueden realizarlo, pero si observas a detalle el 90% lo hacen mal, con una postura y forma equivocada, dañando sus brazos y espalda. Es un ejercicio muy difícil y puede ser frustante intentar dominarlo correctamente, el secreto está en pasar mucho tiempo en la pared para así perfeccionarlo.

Si ya estuviste suficiente tiempo en la pared, encontraste una buena posición y perdiste el miedo a estar boca abajo, llegó el momento de alejarte de la pared y poder hacer un handstand libre. Si estás teniendo problemas en lograr tu handstand libre a continuación te mencionamos algunas sugerencias de mucha ayuda y un video tutorial:

1) Es importante sentirse cómodo en la posición vertical estando apoyado en la pared, cuando te alejes de ella además de estar en vertical vas a tener que concentrarte en tu equilibrio, entonces si no estás cómodo vuelve a la pared y trata de tener comodidad en ésta posición. Trata de siempre de estar alineado, estable y cómodo.

2) El segundo objetivo es tener los brazos lo más estirados que puedas y estirar tus piernas en línea recta de tal forma que tus talones estén alineados con la cadera, la cadera alineada con tus hombros, y tus hombros justo sobre tus manos.

Bloquea tus codos y empuja los hombros hacia arriba de manera que puedas usarlos para mantener la estabilidad. Como suelen decir los entrenadores, “activá” tus hombros. Evitá a toda costa que se te flexionen los brazos.

3) Trabaja en mover tu cuerpo como si fuera un solo segmento. No debe haber un ángulo entre la cadera y tus hombros o la cadera y tus pies, además tu espalda debe estar totalmente derecha. Cuando arquees tu cuerpo, se alterará la distribución del peso de tu cuerpo y el handstand será mucho más difícil de mantener.

4) Tu cabeza tiene que estar alineada con tu cuerpo y tus hombros tienen que estar activados, tocando tus orejas. Si alguien observa de costado a tu handstand tus brazos deberían estar cubriendo tus orejas. Si arqueas la espalda para lograr ésto, trabaja en la flexibilidad de tus hombros. Una prueba simple se puede hacer parándote y estirando los brazos hacia arriba lo más que puedas, tus hombros deberían entrar en contacto con el lóbulo de las orejas y tus brazos cubrir las mismas. ¿Puedes hacer esto sin arquear tu espalda?

5) Trata de quitar la vista de tus manos y mira a lo lejos, si buscas mirar tus manos forzosamente vas a mover la cabeza y vas a romper la curvatura de la columna y la alineación de la cabeza. Si tienes que mirar tus manos es porque no te sientes seguro, haz un esfuerzo y trata de quitar la vista de las mismas.

6) Aunque no lo creas, apretar la cola puede hacer una diferencia importante, al activar los glúteos, también estás activando las piernas y manteniéndolas rectas. Recuerda que apretar la cola no significa arquear tu espalda. De ésta forma te aseguras que no tienes un ángulo entre tu tronco y tus piernas y te mantienes estirado.

7) Una vez que domines el handstand trata de desestabilizarte y haz un esfuerzo por volver a la posición sin caerte. Vas a ver que tendrás que usar mucho la fuerza de tus dedos. Sepáralos bien y úsalos para hacer pequeños ajustes en tu posición y transferir correctamente el peso de tu cuerpo.

Si todavía no puedes dominar tu handstand, practica con tu amigo, haz la posición de vertical y que él te sostenga y te suelte de a poco. Así vas a poder encontrar tu centro de gravedad. Empieza con series de 30 segundos y después pasa a hacer 1 minuto contínuo. De a poco busca encontrar el centro de gravedad por tu cuenta, con lo que necesitarás cada vez menos ayuda. Si no tienes a un amigo cerca, ayúdate con la pared, apoya tu espalda contra la misma. Camina con las manos hacia el medio unos 30 cm y después despega los pies de la pared. Trata de mantener la posición unos segundos y después descansa nuevamente en la pared.

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